| Joaquín Sabina regresa a Gijón |
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| Escrito por Guido |
| Miércoles, 28 de Julio de 2010 16:33 |
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Esta noche arriba a la ciudad el maestro de las letras agridulces y las palabras mordaces, de la poesía amorosa, pero realista, de las noches de insomnio en colchones ajenos convertidas, sabiamente, en canciones. Y, aunque haya crisis, a nadie le duele gastarse 40 euros para ver a este artista, quizá, por última vez, al menos en un recinto grande. A sus "cincuenta y once" primaveras y, tras tres décadas metiéndose al público de todo el mundo en el bombín, Sabina cambia los escenarios multitudinarios por los conciertos íntimos. Se despide a lo grande, con sus rimas sobre amores nocturnos y la vida, sus críticas sobre el regimen político de turno. Todo ello para volver a la tranquilidad de algún bar en la calle melancolía, desde la que partió todo.
Nadie ha cosechado nunca tanto éxito vendiendo las verdades como dardos envenenados, con un tono agridulce, como si de un "tiramisú de limón" se tratasen. ¿La clave? buen gusto, ironía y un puntito canalla en cada nota que arranca de su vieja guitarra, aderezado de una multitud de fans que le acompañan y le ayudan a colgar el lleno en cada escenario que pisa. Esta noche podrá oírse a un Sabina meláncolico, con canciones como "Y sin embargo", alternando con uno más rockero, que se deja ver en "Princesa" o "La del pirata cojo". Nuevos y viejos himnos de todas las generaciones. Una cita a las 22.30 horas que nadie debe perderse. La empresa EMTUSA ha dispuesto un dispositivo especial de autobuses que llegará hasta la Plaza del Carmen para facilitar el desplazamiento de los asistentes al concierto.
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